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Un búho en Nuevo Futuro

Una mascota da para mucho. En nuestras MiniOlimpiadas los participantes tuvieron que invertarse una historia para el búho que ellos mismos construyeron en una de las pruebas. Éste es el resultado. ¿Con qué búho te quedas?

Bibarabuho

Era una noche cálida del mes Julio, una familia llamada los Bibararrubik, acogieron a un búho de mascota. El búho no tenía familia ni nadie quería acogerlo. Al búho le habían disparado y tenía un ojo mal. Siempre estaba enfadado. Hasta que los Bibararrubik lo acogieron, lo llamaron Bibarabuho, lo adoptaron y empezaron a darle una buena vida. Todos estaban súper a gusto y pasaron buenos tiempos. Pero lo que no sabían era, que el búho tenía una grabe enfermedad que no le daban más de un mes de vida. Ellos lo aceptaron sin más, como uno de la familia. Así estuvieron juntos dos años hasta que Bibarabuho murió de mayor, la enfermedad que tenía se llamaba Soledad pero todo el mundo pensaba que los animales no tenían sentimientos y ¡No es así!

Genaro quería aprender a bailar

Un día el búho Genaro estaba en la rama más alta de un árbol dormido. Soñó que había una gran fiesta en la selva y todos los animales le coreaban.
De repente entendió que gritaban su nombre porque estaba bailando y de su sonrisa salían estrellas de colores ¡¡El sueño se había cumplido!!

El búho Makfi Nau

Erase una un búho que le faltaba medio ojo. Todos le hacían bulling. Él siempre lloraba.
Una vez sus padres tuvieron una discusión y le mandaron a un pino, y el búho dijo
-Puedo ser feo, raro, pero no me importa vuestra opinión.

El búho y su amiga

Tubick es un búho que vive en Tudela y tiene 5 años, vive con su hermano el búho verde y con sus papás naranjas.
El otro día quiso salir por la noche porque quería tomar aire fresco y conoció a su amiguita de color rosa.
Se contaron chistes y muchas cosas…
Para sorpresa de los dos compartían clase en el colegio.
Así que se convirtieron en súper amigos.

La viola del búho

Había una vez un búho en un árbol que no quería cantar, vino un pájaro y le pregunto que por qué no cantaba y éste le respondió que no cantaba porque se sentía solo.
Al día siguiente el pajarito llamo a sus otros amigos y le hicieron compañía. Al final el búho cantó y se fue feliz.

La vida del búho

La vida del búho es muy complicada. Por ejemplo un día hace 5 kilómetros para llevar comida a su casa para 3 días y a la vez, va a ver a su novia María Metzi.
El segundo día va a visitar a su madre Sofía para verle y llevarle comida y acurrucarla para que descanse.
El tercer día se pega 24 horas durmiendo para estar alegre y estar con sus amigos.

Toi Colorao

Erase una vez un búho llamado Colorín.
Decidió salir de su jaula a conocer mundo.
Tenía miedo, pues no sabía que podría encontrarse.
Voló por diversos países, descubriendo así lo que era la diversidad. Atraído por la música sanferminera llegó a Pamplona. Como había mucha gente, se asustó y voló a un barrio cercano más tranquilo. Este barrio era Orvina. Allí conoció a 6 alegres muchachos y desde aquel día decidió que este sería su hogar.
Colorín durante la noche protege su hogar, Orvina, y durante el día los menores le protegen a él.
Y Colorín y los coloraos están felices y enamoraus.

Un Búho en la antigua Grecia

Había una vez que se era y si no es cuento es historia verdadera.
Un pobre campesino en tiempos de la Antigua Grecia. Este pobre campesino, pobre le llamamos porque se le quemaron parte de sus cosechas. Este hombre rezó y rezó a la Diosa Atenea, diosa de sabiduría, para que con sus profecías le ayudase con una solución.
El campesino yendo y volviendo a su morada vislumbró una cueva, en ella, encontró un búho que le siguió. El campesino entendió que era la solución a sus problemas que Atenea le había concedido.
Lo cuidó más bien y el búho le chivó que debía quemar el resto de sus cosechas que habían quedado sin quemar. Le pareció una gran osadía pero confió, así lo hizo. Que gran lección de agricultura recibió. Al año siguiente la tierra estaba tremendamente óptima para sembrar, lo que recogió fue muy fructífero.
Aprendió todo lo que el búho le enseñó y con este sistema tuvo la mayor recogida de Grecia. Según cuenta la historia se convirtió en el campesino más rico de la Antigua Grecia y todavía siguen utilizando este método.

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9 claves para trabajar la activación y emancipación juvenil

 

¿Cuáles son los aspectos que deben orientar una política o una metodología de activación juvenil? Clarificar esta cuestión y situar la problemática del paro y la emancipación juvenil en la agenda pública como una prioridad, es el objetivo de la publicación #YouthActivation. Esta guía es fruto de más de un año de trabajo de observación, análisis y diálogo impulsado por diez organizaciones de cuatro países europeos.

La puedes descargar de forma gratuita pero aquí te adelantamos 9 claves de esta cuestión.

  1. Queremos introducir en la agenda la emancipación y la activación: la juventud debe ser prioritaria
  2. En gran diversidad de jóvenes encontramos a muchos individuos bloqueados, paralizados e invisibles
  3. La emancipación es una necesidad individual y social, pero se está rompiendo ese contrato
  4. No hay que ver la emancipación juvenil como resultado de la mejora económica sino como necesidad social
  5. Debemos pedir ayuda a la juventud. En vez de pensar qué darles, debemos pensar qué les podemos pedir
  6. Hay que dejar espacio para que el joven tenga deseo y abandonar también el paternalismo
  7. A la hora de desarrollar proramas con jóvenes,proponemos relacionarse con ellos a partir de los temas y no de los problemas
  8. Existe de una buena infraestructura de programas pero debemos integrarlos dentro de una estrategia común
  9. Hay asumir el compromiso político y profesional de que la emancipación juvenil es una prioridad
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Europa no ha podido perder la memoria

Me desperté en medio del desierto, estaba amaneciendo y me senté en la arena. Llevaba ya tres semanas en este campamento improvisado esperando que nos viniesen a recoger; uno de los traficantes nos aseguró que llegaría un camión para llevarnos hasta la frontera con Europa, lo que supondría casi el final del viaje. Hace tres años salí de mi aldea y llevo atravesados seis países. Me han robado varias veces y ya no me queda dinero para llamar a casa. He hecho alguna amistad, y he pasado buenos ratos, pero en general está siendo muy difícil: camina durante días, esconderse, escapar de la policía, dejarse robar, hacer trabajos durísimos para tener algo que meterse en la boca, ser invisible… Eso es, llevo tres años siendo transparente, moviéndome como una sombra, viviendo en un mundo paralelo.
Dicen que cuando lleguemos a Europa todo habrá merecido la pena, pero ya he conocido a dos personas haciendo el camino de vuelta. Dicen que no nos quieren allá. Dicen que han cerrado las puertas a cal y canto como si fuese de una fortaleza. Dicen que se han olvidado ya de cuando ellos buscaban ayuda. A ellos los persiguieron y los trituraron también. Vivieron en campos de concentración y emigraron. Millones de ellos. Tienen la memoria de gelatina. Ahora que nos movemos nosotros las reglas han cambiado. No sé si será cierto, es lo que he oído.
Yo no puedo volver a casa, todos esperan que les mande dinero y que les proteja. No tengo nada que hacer allí. Necesito atravesar la línea y empezar a vivir.
El sol asciende rápido. El frescor de la noche se ha difuminado. El campamento ha despertado en silencio, no hay mucho que mover. Decenas de hombres se sientan mirando a la pista que atraviesa la montaña. Todos aprietan los puños esperando que aparezca el camión. Yo pienso en el futuro. Pienso en que Europa no ha podido perder la memoria.

 

J.E.
Éste ha sido el trabajo ganador de la categoría de adultos del Concurso de MicroRelatos 2016

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